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ras de la facultad, ñ fe .apuran, fe debilitan. El estoma-,go , que cada dia hace quamo puede, cada dia podrá me-nos. Ningup.. cuerdo en un viage largo empeñad fu ca-ballo en que camine cada jornada rodo aquello , que furobustez colera. Fuera deque qq es fácil saber á puncofixo adonde alcanza la fuer,zq d$l estomago: y en cafo deduda , es mas seguro quedarle un poco mas atrás. Sifuéramos can felices , que fe huviefle continuado hastanosotros el estado de la innocencia , feria , assi para lacalidad , como, para la cantidad de la refección , reglafin excepción el apetito , porque entonces nunca saldríadel imperio de la razón. Las cofas ahora están de otromodo ; y assi es menester que señale algunas limitacionesla prudencia.
,6 A consejo, de exceder una , u. otra vez me pare-ce razonable , por no ligar el cuerpo á un methodo inde-fectible , como en los pastos siguientes fe cercene lo quefehavia excedido : y en codo cafo , no fe proceda á nuevarefección , sin tener el estomago enteramente aliviado , yexcitado bastantemente el apetito. Quando fe espera al-gún exercicio immoderado , ó fe teme que falte después ála hora regular, el alimento preciso , como acaece algu-nas veces en los caminos , puede prevenirle el estomagoCon refección mas copiosa de la acostumbrada. Tengasesiempre cuenca del exercicio , ó trabajo corporal, el qualquanto sea mayor , pedirá mas alimento , podo muchoque difslpa.
27 Las reglas dadas , fe entienden respecto de loscuerpos bien complexionados. Pero los que abundan dehumores excrementicios, especialmente pituitosos , óflemáticos , deben estrecharse nías. Es verdad , que porlo común en estos es lánguido el apetito ; y assi , cer-cenando de él un poco , en conformidad de la regla, quehemos dado de Galeno , quedará la cantidad de el ali-mento en la proporción debida con fu temperamento vi-cioso, Con todo, hay algunos de estos mismos, que fonalgo glotones ; loque acaso proviene de que la mismaintemperie de que adolecen , turba , o desha.ee la har-
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