17$ Desagravio vs ií Pró^eSsioñ,ro quantos exclamarán con Bruto , al tiempo de morítíO infeliz virtud ! Si essa misma luz, que corona al hombrede rayos, es fuego que le reduce á cenizas? La honra,;compañera inseparable de la sabiduría, será corto estima*lo de la aplicación en quien juzgue , que los pastos que dáázia los resplandores de el aplauso, son vuelos ázia las lo*bregueces de el sepulcro.
2 Vuelvo á decir , que es esta una pensión terrible^ñ es verdadera. Phantasma formidable, que. atravesado enéi umbral de la casa de la sabiduría , es capaz de detener alos mas enamorados de fu hermosura. Por tanto , es cier*to que baria á' la República Literaria un señalado serví--cío , quien desterraste el miedo de este phantasma de elMundo. Intentáronlo los Estoycos, procurando persuadir,que el vivir, ó el morir son cosas indiferentes, ó igual-mente cligíbles. Pero tan lexos estuvieron de hacérselocreer á los demás hombres, que pienso , que ni aun locreían los mismos Philosotos que lo predicaban : Nammuñere carior omni adjlringit fuá quemquesalu }, decíaClaudiano. Solo , pues , resta otro medio de aparrar es-te estorvo de el camino délas Letras: que es persuadir,que su honesta ocupación no acorta los periodos á laedad. Conozco, que abrazar este empeño , es lidiar contodo el Mondo : pues todo está por el opuesto dictamen.Sin embargo, yo me animo á desagraviar las Letras de lanota de estar reñidas con la vida , probando , que esteComún dictamen es un error común, originado de saltzde reflexión.
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I T"j*L fundamento grande de mi sentir , es la ex?r, pe ríen cía ; sobre la qual, sise huviera he-cho la reflexión debida , no huviera ganado tanta tierrala opinión contraria. Ruego á qualquiera, que esté porella , que observe con atención , si los sugetos , que cono-ge, ó conoció dedicados á las letras 8 murieron mas en