%$Í MüSICA de los Tempíós.
á veneración , ya, á devoción ,yá á lastima ? Tódoé Io$dias se oyén estos Cantos, y siempre agradan ; al pallesque las composiciones modernas, en repitiéndose quatro,O seis veces, fastidian.
S No por eflo estoy reñido con el Canto figurado^o , como dicen comunmente, de Órgano . Antes bien co-,nozco , que hace grandes ventajas al Llano ; ya porqueguarda fus acentos á la letra , lo que en el Llano es im-possible ; ya porque la diferente duración de los puntoshace en el oído aquel agradable efecto, que en la vistacaúsala proporcionada desigualdad délos colores. Solo elabuso , que se ha introducido en el Canto de Órgano,mehace desear el Canto Llano : al modo que el paladar bus-ca ansioso el manjar menos noble, pero sano , huyeudgjdel mas delicado , si está corrupto.
§. IV.
LO ✓”'VU« oídos bien condicionados podrán sufrís\9 en canciones sagradas aquellos quiebrosamatorios , aquellas inflexiones lascivas,’que contra las reglas de la decencia, y aun de la Música,enseñó el Demonio á las Comedíanlas , y estas á los de-más Cantores? Hablo de aquellos leves desvíos, que conestudio hace la voz del punto señalado : de aquellas cai-¡das desmayadas de un punto á otro , pastando , no solypor el semitono , mas también por todas las comas ínter-*inedias: tránsitos , que ni caben en el Arte , ni los admi-te la Naturaleza.
ir La experiencia muestra , que las mudanzas , quéhace la voz en el Canto , por intervalos menudos; assi co-mo tienen en si no sé qué de blandura afeminada,no sequede lubricidad viciosa,producen cambien un afecto semejan-*te en los ánimos de los oyentes,imprimiendo en fu fantasíaciertas imágenes confusas , que no represe ntan cosa buena.En atención á esto , muchos de los Antiguos > y especial-,mente los Lacedemonios, repudiaron , como nocivo á lajuventud, el genero de Música , llamado Obromatico , el