Discurso Primero. if
tal gracia; y del contexto de la declaración se colige, queno havian tenido mas gracia que el, fu padre,y fu avuelo.Preguntado sobre la rueda de Santa Cathalina , confefsoque no la teniaipero que fu padre decía que la tenia en unaparte secreta del cuerpo, aunque nunca se la havia visto, yque de su avuelo havia oído decir á su padre , la tenia dé-<baxo de la lengua. Esta variedad no significa otra cosa, si-íno que á proporción que los fue estos íe van acercando á laexperiencia ,se va deshaciendo , 6 minorando la mentira.El padre decía al hijo, que el avuelo tenia la rueda deb&xode la lengua,porque estaba muerto, y no havia de ir á ave-,riguar la patraña á lasepultura.De si decía, que la tenia enuna parte secreta del cuerpo, por no mostrarla con pretex-,to déla decencia : escusa, que no podía servirle , si dixesseque estaba en la boca. En fin, el hijo, como veía que en elestrecho,en que estaba puesto, se havia de averiguar la ver-,dad , en qualquiera parte del cuerpo que dixeste tenia es-tampada la rueda, abiertamente contestaba que en ningunala tenia,
2 3 El mismo Doctor Ribera , con ocasión del examenque citamos, refiere un chille sazonado de otro Saludador.Blasonando este en presencia de alguna gente, no solo de>la. virtud curativa,mas también del extraordinario conoci-miento , que tenia en todo lo que pertenecía al mal de ra-bia, sucedió , que atravesó un perro , algo abultado devientre, por delante de él. Al instante que le vio dixo ¡ á loscircunstantes : Aquella perra está preñada , parirá siete ca-chorros , y los cinco rabiarán. Uno de los que estaban pre-sentes , que conocía muy bien el perro, porque era luyo,ladixo : No es perra , sino perro. Nadase turbo por esto elbuen Saludador , antes con serenidad repuso : Si es perro,
en verdad que va bien harto.Podria alegar otros mu-chos casos , en confirmación de miintento.