ja Secretos de naturaleza.
ñero de letras, y de quien Hermán Boerhaave dice,que fuéadmirable en la facultad Chymica Max mus Chimicusfuit.Es cierto que fue Paracelfo discípulo , por algún tiempo,del insigne Trithemio, y que el mismo Paracelfo en variaspartes de fus escritos hace un aprecio , y gloria singular dehaver tenido tal Maellro : Conque haviendo sido Trithe-mio excelente en la Chymica (la qual ignoraban entoncesenteramente todos los Profeffores de Medicina) es de creer,que Paracelfo tomó de él algunos documentos de este ar-te para el ufo Medico. También es cierto , que supo Para-celso dos secretos , que entonces lo eran , y ya no lo fon,conviene ¿saber , el ufo del Mercurio, y del Opio. Elprimero fe dice , que le fué comunicado por Jacobo Car-po , professor Bolones , que fué el primero que le pufo enpractica para la curación del mal venereo, y parece que Pa-racelfo, debaxo del nombre , y composición de Tbuit mi-neral, le aplicaba también á otras enfermedades chronicas.Afsi, al tiempo que los demás Médicos no hadan otra co-fa , que acabar quanto antes con los pobres galicados ápurgas, y sangrías, Carpo,y Paracelfo ganaban mucho cré-dito , y mucho mas oro con fus felices curas. Del primeroespecialmente se sabe que juntó un caudal i minen so; lo que»no sucedió á Paracelfo, porque era un gastador desbara-tado, La virtud del Opio no era ignorada de los demásMédicos ; pero no le usaban , ó le ufaban con suma parsi-monia , porque juzgándole frió en quarto grado , le teníanpor pelígrosissimo. Al contrario Paracelfo , ó por mas re-suelto, ó porque supiesse prepararle mejor, ó porque com-prehendieflé mas justamente hasta donde podía estender ladosis, le administraba con feliz suceiTo en los grandes per-vigilios , y dolores müy agudos, en forma de pildoras , y¡debaxo del nombre de Láudano , voz barbara, que él mis-mo inventó para ocultar el medicamento, y celebrarle almismo tiempo , como quien quiere significar Medicina lau-dable: Con que logrando de su mano los enfermos, que fehallaban en este estrecho , el alivio que ningún otro Medi-co podía darles, miraban á Paracelfo como un hombre di-vino. Sobreesté cimiento fe erigió fu arrogancia á atri-