Band 
Tomo tercero.
JPEG-Download
 

Discurso Segundé. 3 7

«que la Sacratissima Virgen era verdadera Diosa : que á i u‘humanidad se havia unido hypostat'icamente el EspiritaSanto , como el Verbo Divino á la de Christo Señor nues-tro ; y que por obra milagrosa del mismo Espíritu Santohavia sido concebida en el vientre de Santa Ana, lin coo-peración alguna de San Jo^chin , de quien decía que eraimpotente.

3 8 Sin embargo de las precauciones tomadas, antesque el numero de los Señarlos fuelle bastante para obrarcon fuerza abierta,fe rezumo el mysterio, y llegó a noticiade los Inquisidores, los qnales procedieron á prender algu-nos de aquella Congregación ; pero el Borri tuvo la dichade hurtar el cuerpo , y salvarse en Strasburgo. De allí pai-so a Amstcrdan, donde exerció la Medicina con singularaplauso .Todos acudían á el precipitadamante,como a Me-dico universal de todos los males. AI mismo tiempo tuvoarce para persuadir á aquel gran Pueblo,que era persona dealto carácter. Sustentaba un honrado equipage ; hacíasetratar de Excelencia , y ya se hablaba de casamiento c on¡mugeres de la primera calidad , quando descubriéndose lamaraña , se vio precisado á huir de Amsterdan, y lo execu-tó una noche , llevando gran suma de dinero , y pedrería,que havia estafado, ó sacado en empréstito. Passó á Ham-burgo, donde fe hallaba á la sazón la Reyna Christina, de-baxo de cuya protección se puso , y de cuyo favor abusó,empeñándola en algunos gastos,por la esperanza que le diode hallar la piedra Philosofal: lo que no tuvo algún efec-to. De allí se encaminó á Coppenhagen*, donde inspiró lamisma'esperanza á Federico Tercero , Rey de Dinamarca,,y ganó el afecto de este Principe , hasta el grado de hacerseodioso por su valimiento a los Grandes del Rey no; no obs-tante que los grandes gastos que le movió á hacer en soli-citud de la soñada piedra Philosofal , no tuvieron mejorsuceÑo, que los hechos en Hamburgo por la Reyna Chris-tina. Muerto Federico , considerándose poco seguro enDinamarca, y viendo pocas apariencias de adelantar mu-cho fu fortuna en alguna de las Cortes de la Christiandad, :Resolvió ir a Constantinopla. Con este animo Havia llega-

tmju* " . ' ' ” " ' do