>z,r8 ScEPTiciíMo PnííosóncS.la reflexión de lo poco , 6 nada que alcanzantes Sn iftdt&irías de PhUosofía ? Quien connoce, que no puede penetrar;los mysterios de la Naturaleza , como presumirá l'ondeai;los de la Gracia? Necesariamente desconfiando de su ra-zón , se rendirá obsequioso á la autoridad. £1 PhylososoAnaxagoras , á quien por fu extraordinaria sutileza, antcnnomasticamente llamo Mente , o espíritu la antigüedad^después de trabajar infinito en la Philoíofia, decia, que lanaturaleza toda estaba circundada de tinieblasras pronuncias circumfujsa ejse tenebris omnia . (Lactantelib. j. Divin. iustit. cap. 28.) Y noto , que este Philosofo*que conocía impenetrable á su discurso la naturaleza , fud(si creemos á Aristóteles, Laercio , y Plutarco) el primero,entre los Philcsoíos , que conoció la indispensable neces-idad de una Inteligencia suprema autora de todo. Alcontrario, los que jactanciosos fe lisonjearon de descubrir;L la naturaleza todos fus fondos , negaron par la mayor;parte, 6 la existincia, 6 la providencia á la Deidad.
8p Lo que de mi puedo aslegurar, es, que dsfpues dqla Grada Divina , 1 a arma mas valiente, que siempre, hetenido para vencer todas aquellas dificultadesque la ra*ron natural propone contra los Mysterios de la fe , ha si-do el conocimiento de mi ignorancia en las cofas: natura-les. Válgame Dios ! (digo muchas veces ázla mi jcómo hqde entender aquellas máravillas, que , ufando de fu poderextraordinario, obra la mano Omnipotente , si no alcanzolos efectos comunes de fu poder ordinario? Es verdadque ignoro, cómo una Persona Divina pudo unirse a lanaturaleza humana. Pero también ignoro , cómo una ál-¡ma espiritual se puede unir al cuerpo material. Sin emhar-*go, esto es cofa de hecho , y pasta dentro de mi mismosNo percibo cómo d pan puede convertirse en el Cuerpa^jy el vino en la Sangre de Christo. Pero tampoco percibocomo una misma agua , que cae del Cielo , se convierte;no en uno , u otro cuerpo, sino en quanros cuerpos anima-les , y vegetables hay acá abaxo. En la controversia masplausible de la Theologia me hallo sumamente embaraza-do , porque si me pongo de parte de la Providencia., me