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fué el primero que las estudió como matemático y astrónomo, después de tressiglos que habian trascurrido desde que se escribieron las obras de D. Alfonso,hablando Honorato del códice de Alcalá con motivo de una copia que se hizoen 1562 de los referidos libros por mandado del príncipe D. Carlos, guiadopor las indicaciones sobre la utilidad del estudio de aquellos, espuestas por elcitado maestro al príncipe referido; todo lo cual consta de una nota que mandóescribir Juan Honorato al fin de la copia del códice orijinal de Alcalá, la cualhoy se guarda en la biblioteca del Escorial, que dice: «Este libro (la copia del«Escorial) fué sacado de uno que el Rey D. Alfonso el deceno mandó traducir«de caldeo y arábigo en lengua castellana, á Juda el Coheneso Alfaquin, et á«Guillen Arremon Daspa, clérigo, en la era de 1294, et emmendado por el di-«cho Rey en el lenguaje, quitando lo supérfluo et añadiendo lo que le faltaba.«En lo cual le ayudaron maestro Juan de Messina y maestro Joan de Cre-«mona, et el sobredicho Juda , et Samuel, en el veinte y cinco anno de su«reinado, que era del nacimiento de Xpo. Ntro. Sennor 1278 ( 1 ). El cual li-v>bro está en la librería de las escuelas mayores de Alcalá de He-vmares , que se cree ser el mismo orijinal que se hizo para el dicho Rey. Et«dél le mandó trasladar Honorato Juan, maestro del muy alto y muy pode-«roso sennor D. Carlos, Príncipe de las Españas et hijo del invictísimo Rey»D. Felipe, nuestro sennor, á instancias de su Alteza, por tener entendido del«dicho su maestro ser el principal y mas necessario libro que en esta scien-«cia se halla. Trasladó la letra Diego de Valencia, criado de dicho Honorato,«y hizo las figuras Juan de Herrera, montañés, criado del Rey. Acabóse de tras-«ladar esta copia del códice en Alcalá en 1562.«
La precedente noticia escrita por Juan Honorato á la mitad del tiempoque ha trascurrido desde D. Alfonso hasta nuestros dias, la consideramos dela mayor importancia para probar la originalidad verdadera é innegable deaquellos libros, que estaban en el siglo XVI en Alcalá, que pudieron estarhasta el XV en la librería de S. Juan de los Reyes de Toledo, según unaindicación de referencia á la tradición escrita por el P. la Higuera, y queson los mismos con los cuales el matemático Pedro Nuñez , creia que sehubieran podido rebatir y desvanecer ciertas dudas que corrieron en su tiemposobre la ciencia de D. Alfonso, para afirmar con hechos seguros y patentes elvalor del calificativo histórico de Sábio en ciencias matemáticas y astro-nómicas, que se habia concedido por muchos al sobredicho Rey; calificativo queentonces y posteriormente se le disputaron algunos, por creerle hijo de laadulación ó del orgullo nacional; y por consecuencia tratándose de los Césa-res, se decia que con ellos necesitaban los hombres ilustrados mucho mas cui- (*)
(*) Todo lo espuesto hasta este lugar por Juan Honorato es exacto, si se refiere á los cuatro libros de |las estrellas que formanparte del códice Alfonsí de Alcali; pero no lo es para los otros doce libros que constituyen el resto de aquel. Para demostrarlo,es suficiente leer cada uno de los prólogos que preceden á los libros referidos.