Discurso XHI. 27 y
pues, fe infiere de que el primer Ímpetu de la imaginaciónnos represente en el espacio imaginario una extensiónreal. Lo mismo sucedería, respecto del espacio contenidoentre estas quatro paredes , aunque Dios aniquilara el am-biente que hay en él, prohibiendo al misino tiempo la in->tromission de otro.
§. vil.
2Z T TEmos probado hasta aquí, que el Mundo*JlX segun elsystémaCartesiano , se havia demarchitar , digámoslo aísi, en flor: ó como edificio malfundado , fe havia de precipitar al suelo , antes de for*marfe del todo. Pero concedamos graciosamente su en-tera Formación. Probaré, que havia de serbrevissima si»consistencia.
24 Pudiera esto persuadirse lo primero con el prin-cipio de que ningún movimiento violento permanece*Luego siendo el movimiento circular violento á las par-tes de la materia, pues en virtud del impulso recibido so-lo piden movimiento recto, debería ser de poca duración,y por consiguiente , reduciéndose todas aleñado de quie-tud , fe baria de toda la materia una inútil, y ociosi»masía.
2 5 Pero este argumento, que segun los principios co*muñes, parece tiene mucha fuerza, bien considerado, na*da vale, respecto á los principios Cartesianos: porque en,estos no fe puede decir, que hay movimiento alguno vio-lento á la materia. Ella por si no es capaz de moverse , n»tiene exigencia a movimiento alguno. Aquel movimiento*pues, le será connatural, que se le comunica , segun lasleyes establecidas por el Autor de la Naturaleza. Y comola disposición de este fué , que las parces de la materia fetnovieffen siempre , rectamente , quando no tuvielíen em-barazo ; y obliqua,6 circularmence, quando huvieflcestorvo, de qualquiera modo que fe muevan,fe moverán sin violencia,
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